La inmensa mayoría de centros de trasteros en España exigen contratar un seguro sobre el contenido como condición del contrato — no es opcional, aunque el precio a veces se muestre aparte de la cuota mensual del módulo.
Por qué es obligatorio
El seguro protege dos partes: a ti, si ocurre un robo, incendio o inundación; y al operador, que de otro modo podría enfrentarse a reclamaciones por daños que están fuera de su control directo (por ejemplo, una gotera del edificio o un incendio en un módulo vecino).
Qué suele cubrir
- Incendio y daños por humo.
- Inundación o daños por agua.
- Robo con fuerza (normalmente exige signos visibles de forzamiento del módulo).
- Algunos, daños eléctricos o fenómenos atmosféricos.
Qué suele excluir (y hay que revisar antes de firmar)
- Dinero en efectivo, joyas y objetos de alto valor — casi ningún seguro básico los cubre; si vas a guardar algo así, pregunta si hay una ampliación de cobertura.
- Documentos originales insustituibles.
- Daños por humedad o moho derivados de mala conservación del propio contenido (por ejemplo, guardar un mueble húmedo).
- Plagas, en muchas pólizas.
Cuánto cuesta
El coste habitual va de 3 € a 10 € al mes, dependiendo del valor declarado del contenido y del operador. Algunos incluyen una cobertura básica en el precio del módulo y cobran aparte solo si quieres ampliarla.
Antes de firmar
Pide el documento de condiciones del seguro por escrito, no solo la explicación verbal. Comprueba el límite máximo de indemnización y la franquicia (la parte que pagarías tú en caso de siniestro).
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