Guardar muebles en un trastero durante semanas o meses es seguro si se protegen correctamente antes de meterlos. Los problemas más habituales —arañazos, manchas de humedad, madera deformada— casi siempre vienen de saltarse estos pasos.
Antes de guardar cualquier mueble
- Límpialo y sécalo bien. Guardar un mueble con restos de humedad o suciedad orgánica es la causa número uno de moho dentro del trastero.
- Desmonta lo que puedas. Patas de mesa, puertas de armario, estanterías sueltas: ocupan menos espacio desmontados y se dañan menos que enteros.
- Guarda los tornillos en una bolsa etiquetada pegada a la pieza correspondiente.
Cómo proteger cada tipo de mueble
Madera: aplica un producto protector antes de guardarla si va a estar meses sin usarse, y evita el contacto directo con el suelo (usa palets o tacos) para prevenir la humedad que sube del pavimento.
Tapizados (sofás, sillones): cúbrelos con fundas transpirables, nunca con plástico cerrado herméticamente — el plástico atrapa la humedad y favorece el moho en lugar de evitarlo.
Metal: revisa que no tenga puntos de óxido antes de guardarlo; si los tiene, trátalos antes, porque en un espacio cerrado el óxido avanza más rápido.
Colchones: a poder ser en vertical (nunca apoyados sobre una esquina, que deforma el interior) y con una funda específica, no una bolsa de basura.
Cómo colocarlo dentro del trastero
Deja los muebles más pesados y grandes al fondo y abajo; las cajas y objetos que puedas necesitar antes, cerca de la puerta. Deja un pequeño pasillo si el tamaño del módulo lo permite: te ahorrará tener que sacarlo todo para llegar a lo de atrás.
Un último consejo
Si el almacenaje va a durar más de 3-4 meses, revisa el trastero de vez en cuando. Detectar un problema de humedad al mes es un contratiempo; detectarlo al año puede significar perder el mueble.
¿Necesitas ayuda para decidir?
¿Vas a guardar muebles de una mudanza? Te ayudamos a encontrar un trastero con el tamaño y las condiciones adecuadas.