La humedad es, con diferencia, el problema más habitual en un trastero mal gestionado — y también el más fácil de evitar con unas pocas medidas preventivas.
De dónde viene la humedad
Normalmente de tres fuentes: humedad ambiental del propio local (más común en centros sin climatización o en plantas bajas/sótanos), humedad ascendente del suelo, y humedad que "trae" el propio objeto guardado (un mueble mal secado, ropa húmeda, cajas de cartón que ya venían con algo de humedad).
Medidas que funcionan de verdad
- Eleva todo del suelo con palets, tacos de madera o baldas — nunca dejes cajas o muebles en contacto directo con el pavimento.
- Deshumidificadores pasivos (los botes de sales absorbentes, tipo cloruro cálcico) son baratos y efectivos en espacios cerrados de pocos metros; revísalos y cámbialos cada 1-2 meses.
- Deja un pequeño espacio de aire entre las cajas y entre estas y las paredes, para que el aire circule en vez de quedar estancado.
- Evita cajas de cartón para estancias largas si el objeto es sensible — el cartón absorbe humedad ambiental con el tiempo; para más de 6 meses, mejor plástico rígido.
- Nunca guardes nada húmedo "para que se acabe de secar dentro" — es la causa número uno de moho.
Señales de alerta a revisar en tus visitas
Olor a cerrado o moho, condensación visible en las paredes o el suelo del módulo, y manchas oscuras en la parte baja de cajas o muebles. Si detectas cualquiera de estas señales, saca y revisa el contenido cuanto antes — cuanto antes actúes, menos daño acumulado.
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