Guardar la ropa de temporada (abrigos de invierno, ropa de playa, edredones) es uno de los usos más habituales de un trastero pequeño. Con un par de precauciones básicas, se conserva perfectamente durante meses.
1. Lava toda la ropa antes de guardarla
Aunque parezca limpia, la ropa que se ha usado atrae polillas incluso con restos mínimos de sudor o comida. Lavar (o llevar a la tintorería) antes de guardar es el paso que más diferencia marca.
2. Usa cajas rígidas o fundas transpirables, no bolsas de plástico
Las bolsas de plástico cerradas retienen humedad y favorecen el moho, además de amarillear la ropa blanca con el tiempo. Mejor cajas de plástico rígido con cierre, o fundas de tela transpirable para prendas colgadas.
3. Protege especialmente lo delicado
Edredones y prendas de plumón: en bolsas de vacío solo si vas a guardarlos poco tiempo (compactarlos muchos meses puede dañar el relleno). Ropa de lana: añade unas bolsitas antipolillas naturales (lavanda, cedro) en vez de naftalina, que deja olor permanente.
4. Organiza por temporada, no por tipo de prenda
Etiqueta las cajas por "invierno" o "verano" en vez de por "camisetas" o "abrigos": así solo necesitas sacar una caja cuando cambia la temporada, en lugar de rebuscar en varias.
5. Deja las cajas ligeramente separadas de la pared
Un par de centímetros de aire entre las cajas y la pared del trastero ayuda a que no se acumule humedad por condensación, sobre todo si el módulo no tiene climatización.
Cuánto espacio necesitas
Para la ropa de temporada de una familia de 3-4 personas, un módulo de 1-2 m² suele ser suficiente si además guardas algún edredón o maleta.
¿Necesitas ayuda para decidir?
¿Buscas un trastero pequeño y económico solo para ropa de temporada? Te ayudamos a encontrarlo cerca de ti.