Tener un inventario de lo que guardas no es solo comodidad para encontrar cosas — es también la prueba que necesitarás si alguna vez tienes que hacer una reclamación al seguro por robo o daño.
Qué anotar de cada caja o mueble
- Un número o código identificativo (que también pongas físicamente en la caja).
- Descripción breve del contenido principal.
- Una foto del contenido antes de cerrar la caja — es la parte más útil y la que menos gente hace.
- Para objetos de valor individual (electrónica, muebles concretos), una línea aparte con su valor aproximado.
Dónde guardarlo
Una simple hoja de cálculo (Google Sheets o Excel) accesible desde el móvil es suficiente — no hace falta ninguna aplicación especializada. Lo importante es que puedas consultarlo sin tener que ir físicamente al trastero.
Cuándo se nota la diferencia
El inventario se agradece sobre todo pasados varios meses, cuando ya no recuerdas con exactitud qué metiste en cada caja — y es imprescindible en el peor de los casos, si necesitas demostrar al seguro qué había guardado y su valor aproximado.
Plantilla mínima
Columnas de: número de caja, contenido, valor aproximado (si aplica), fecha en que la guardaste. Con esas cuatro columnas ya tienes un inventario funcional.
¿Necesitas ayuda para decidir?
¿Acabas de alquilar un trastero y quieres empezar bien organizado desde el primer día? Aquí tienes más guías de organización.