Los electrodomésticos grandes son de lo más delicado a la hora de guardar: mal preparados, pueden salir con óxido, malos olores o averías por humedad acumulada.
Antes de guardarlos
- Límpialos y sécalos por dentro y por fuera. En neveras y lavadoras, los restos de humedad son la causa principal de moho y malos olores.
- Desconecta y vacía por completo neveras y congeladores; déjalos secar con la puerta abierta 24-48h antes de guardarlos, y guárdalos con la puerta entreabierta (sujeta con cinta) para que circule el aire.
- Recoge los cables y protégelos con una funda o bolsa para que no se enreden ni se dañen.
Cómo colocarlos en el trastero
Los electrodomésticos grandes van siempre en vertical (nunca tumbados, especialmente lavadoras y frigoríficos, que pueden dañar el compresor) y separados de la pared unos centímetros para que no se acumule humedad por condensación. Si el trastero no tiene climatización, evita apoyarlos directamente en el suelo — un palet o una base elevan la pieza y reducen el riesgo de humedad ascendente.
Pequeños electrodomésticos
Guárdalos en su caja original si la conservas, o envueltos individualmente para evitar arañazos por roce entre ellos durante meses.
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