Para que el material de camping aguante el invierno en un trastero sin estropearse, todo tiene que entrar limpio, completamente seco y guardado suelto, nunca comprimido. La humedad retenida es lo que arruina tiendas y sacos, y la compresión prolongada aplasta rellenos y espumas hasta que pierden capacidad de aislamiento. Con un par de horas de preparación, el equipo sale en primavera tal y como lo dejaste.
El otoño es el momento natural para hacerlo: la temporada se ha acabado, el equipo lleva semanas ocupando el maletero o el pasillo y en casa ese espacio siempre hace falta para otra cosa. Aquí tienes el proceso completo, pieza por pieza.
Antes de guardar: limpiar y secar es la mitad del trabajo
Casi todos los problemas del material de camping almacenado vienen de lo mismo: se guardó con restos de humedad. Un saco que parece seco al tacto puede conservar humedad dentro del relleno, y una lona doblada en ese estado tarda muy poco en oler a cerrado y en desarrollar manchas.
- Extiende o monta todo en casa uno o dos días antes de llevarlo al trastero. Un salón, un garaje o una terraza cubierta sirven.
- Cepilla la tierra y la arena en seco antes de pasar cualquier paño húmedo. La arena mojada actúa como una lija sobre los tejidos técnicos.
- Lava solo lo que haga falta y siempre según la etiqueta. Para la mayoría de lonas y tejidos impermeables basta agua tibia y un jabón neutro, sin suavizante y sin lejía.
- Seca a la sombra y con aire. El sol directo durante horas degrada los recubrimientos y descolora las lonas.
- Comprueba las costuras y los bajos antes de plegar: ahí es donde se concentra la humedad que no se ve.
La tienda de campaña, paso a paso
- Móntala o extiéndela del todo y deja que se airee hasta que el suelo y el doble techo estén secos por las dos caras.
- Limpia las cremalleras con un cepillo suave: la arena en los dientes es la avería más habitual y la más fácil de evitar.
- Revisa varillas y vientos. Separa lo que esté doblado o roto y apúntalo, para no descubrirlo en el próximo viaje.
- Pliega la lona cambiando los dobleces respecto a la vez anterior. Doblar siempre por la misma línea acaba agrietando el recubrimiento interior.
- Guárdala holgada. Si cabe, usa una bolsa más grande que la original o una caja de plástico con tapa, en lugar de la funda apretada de fábrica.
- Mete las varillas aparte, en su bolsa, y colócalas tumbadas. Apoyadas de pie contra la pared durante meses pueden deformarse.
Sacos de dormir y esterillas: el enemigo es la compresión
Las bolsas de compresión son para transportar, no para almacenar. Un saco de pluma o de fibra que pasa seis meses estrujado pierde volumen y, con él, capacidad de aislamiento.
- Guarda los sacos sueltos, en una bolsa grande de tela transpirable o en una funda de almohada grande, o colgados de una percha ancha si el trastero lo permite.
- Las esterillas autohinchables se guardan abiertas y con la válvula abierta, enrolladas muy flojas o extendidas debajo de una caja plana.
- Los colchones hinchables aguantan mejor inflados a un cuarto de su capacidad que plegados sobre sí mismos. Si no hay sitio, dóblalos con pliegues amplios y sin nada encima.
- Evita las bolsas de plástico herméticas para los textiles: si queda algo de humedad dentro, no tiene por dónde salir.
Hornillos, bombonas y combustible: esto no entra
Aquí está la parte que más gente pasa por alto. Los cartuchos de gas, las bombonas, la gasolina para hornillos y el alcohol de quemar no se pueden guardar en un trastero: son productos inflamables y los centros los prohíben expresamente en sus contratos. Lo mismo ocurre con los botes de spray a presión y con las pastillas de encendido.
La solución práctica es sencilla: gasta el combustible que te quede al final de la temporada o llévalo a un punto limpio, y guarda solo el hornillo, limpio y sin cartucho acoplado. Si tienes dudas sobre algún artículo concreto, consúltalo con el centro antes de meterlo y echa un ojo a nuestra lista de lo que no puedes guardar en un trastero.
Las pilas y baterías de linternas, frontales y neveras eléctricas también conviene sacarlas. Una pila olvidada dentro de un aparato durante todo el invierno puede sulfatarse y arruinar los contactos.
Neveras, menaje y mochilas
- Neveras rígidas y portátiles: lávalas, sécalas bien y guárdalas con la tapa entreabierta o con un paño doblado en el cierre. Cerradas a presión y con restos de humedad cogen olor enseguida.
- Menaje y utensilios: todo desengrasado. Los restos de comida son el principal motivo por el que aparecen insectos en un trastero.
- Mochilas: vacíalas del todo, incluidos los bolsillos pequeños, aspira el interior y guárdalas abiertas, sin nada apretado dentro que marque el tejido.
- Garrafas y bidones de agua: secos y boca abajo, o con el tapón quitado. Una garrafa cerrada con dos dedos de agua termina en moho.
Cómo colocarlo todo en el trastero
El material de camping es ligero y voluminoso, así que se aprovecha mucho mejor en altura que en superficie. Unas pocas reglas marcan la diferencia:
- Nada directamente en el suelo. Un palet, unos listones o una estantería baja dejan pasar el aire por debajo y aíslan de cualquier condensación.
- Cajas de plástico con tapa para lo pequeño (piquetas, cuerdas, linternas, utensilios) y bolsas de tela para los textiles.
- Etiqueta por actividad, no por tipo de objeto. Una caja de "acampada" y otra de "playa" se encuentran mucho más rápido que tres cajas de "varios". Si quieres ir más allá, puedes hacer un inventario sencillo de lo que hay en cada caja.
- Lo pesado abajo, lo ligero arriba. La nevera rígida y las cajas de menaje al suelo de la estantería; sacos y tienda en los estantes altos.
- Deja un pasillo. Si tienes que vaciar medio trastero para sacar la tienda, al final acabarás montándolo todo en casa.
Si el trastero no cuenta con climatización, vigila especialmente la ventilación: nuestra guía sobre cómo evitar la humedad y el moho en un trastero explica cómo colocar las cosas para que circule el aire. Y si en el mismo espacio guardas bicis o material deportivo, en el artículo sobre bicicletas y material deportivo tienes ideas para colgar y ganar metros.
Qué tamaño de trastero necesitas
El equipo de camping de una familia —tienda, sacos, esterillas, nevera, menaje y mochilas— suele caber en uno de los trasteros más pequeños del mercado, del orden de 1 a 2 metros cuadrados, siempre que aproveches la altura con estanterías. Si lo combinas con la ropa de temporada o con los muebles de jardín, el salto al siguiente tamaño se nota poco en el precio y mucho en la comodidad.
Para calcularlo sin aproximaciones, puedes usar la calculadora de tamaño de trastero, que estima los metros según lo que vayas a guardar. Y si quieres saber cuánto puede costarte, en la guía de precios están los factores que más influyen: ciudad, tamaño, planta y servicios del centro.
La revisión de cinco minutos antes de la próxima salida
Cuando vuelva el buen tiempo, antes de cargar el coche merece la pena abrir las cajas en el propio trastero y comprobar cuatro cosas: que la tienda no huele a cerrado, que las cremalleras corren, que el saco ha recuperado volumen y que no falta ninguna piqueta. Son cinco minutos que evitan descubrir el problema a las ocho de la tarde, en un camping a 300 kilómetros de casa.
Si todavía no tienes dónde guardarlo, puedes consultar los trasteros disponibles por ciudad y comparar centros cerca de ti. Y si te quedan dudas generales sobre el alquiler, las respuestas rápidas están en las preguntas frecuentes.
Preguntas frecuentes
¿Se puede guardar un cartucho de gas o la gasolina del hornillo en un trastero?
No. Los combustibles, los cartuchos de gas, las bombonas y los botes a presión son productos inflamables y los centros de trasteros los prohíben en sus contratos. Guarda el hornillo limpio y sin cartucho acoplado, y lleva el combustible que te sobre a un punto limpio. Si tienes dudas con algún artículo concreto, pregunta en el centro antes de meterlo.
¿Cómo hay que guardar un saco de dormir para que no se estropee?
Suelto, nunca en la bolsa de compresión. Guárdalo limpio y bien seco dentro de una bolsa grande de tela transpirable, o colgado de una percha ancha. La compresión mantenida durante meses aplasta el relleno y le hace perder capacidad de aislamiento.
¿Puedo guardar la tienda de campaña si se ha quedado algo húmeda?
No es recomendable. Una lona doblada con restos de humedad coge olor a cerrado y puede desarrollar manchas difíciles de quitar. Móntala o extiéndela en casa y espera a que esté seca por las dos caras, incluidos el suelo y las costuras, antes de plegarla y llevarla al trastero.
¿Qué tamaño de trastero necesito solo para el material de camping?
El equipo de una familia (tienda, sacos, esterillas, nevera, menaje y mochilas) suele caber en un trastero de los más pequeños, del orden de 1 a 2 metros cuadrados, si aprovechas la altura con estanterías. Para ajustarlo a tu caso puedes usar la calculadora de tamaño de trastero de la web.
¿Necesitas ayuda para decidir?
Compara trasteros cerca de ti y guarda el equipo de camping hasta la próxima temporada.