Para un trastero de self-storage lo habitual es que el candado lo pongas tú, y que el centro te recomiende uno de disco o de arco corto (tipo disco u «oculto»), porque son los más difíciles de cortar. El candado de ferretería barato, con el arco largo y a la vista, es justo el que más problemas da: se corta en segundos y no suele aguantar bien la humedad.
En esta guía repasamos qué tipos de candado existen, cuál encaja con cada puerta, qué pasa con las llaves y cómo mantenerlo para que no se quede agarrotado el día que necesitas abrir con prisa.
¿El candado lo pone el centro o lo pongo yo?
Depende del operador, y conviene preguntarlo antes de firmar porque cambia lo que te vas a gastar el primer día. Las tres situaciones más frecuentes:
- Lo pones tú. Es lo más común en self-storage. Tú compras el candado, tú tienes la única llave y el centro no puede abrir tu trastero. Muchos centros venden candados homologados en recepción justo por esto.
- Cerradura incorporada. Algunas puertas ya traen bombín o cierre integrado y te entregan las llaves al contratar. No necesitas candado, pero sí preguntar cuántas copias existen.
- Candado incluido en el alta. Lo entregan como parte del contrato o de una promoción. Revisa si al dejar el trastero hay que devolverlo.
Ese detalle suele estar por escrito. Si estás repasando lo que firmas, te ayudará nuestra guía sobre qué debe incluir un contrato de alquiler de trastero.
Tipos de candado para un trastero
Candado de disco
Es el cilindro macizo y redondo que se ve en casi todos los centros de self-storage. Apenas deja arco expuesto, así que no hay por dónde meter una cizalla ni una palanca. Es la opción que más recomiendan los propios operadores y la más cara de forzar.
Candado de arco corto o cerrado
Mismo principio: cuanto menos arco quede al aire, menos agarre tiene una herramienta. Si tu puerta no admite un candado de disco por la forma del pasador, busca uno de arco corto, en acero, con el cuerpo macizo.
Candado de combinación
Cómodo porque no hay llaves que perder, y una buena opción si varias personas de la familia o del negocio tienen que entrar. A cambio, los modelos baratos de tres o cuatro ruedas son fáciles de abrir por tanteo y los mecanismos sufren con el polvo. Si vas a usar combinación, elige un modelo de calidad y no lo dejes en «0-0-0-0».
Candado de arco largo convencional
El clásico de ferretería. Es el más vulnerable: el arco queda expuesto y se corta con facilidad. Sirve para una taquilla, no para guardar todo lo que no te cabe en casa.
Cómo elegir el tuyo en cinco minutos
- Mira la puerta antes de comprar. No todos los pasadores admiten un candado de disco. Haz una foto del cierre, o pregunta en recepción qué modelo encaja: es la pregunta más rápida de resolver y la que evita un viaje de vuelta a la tienda.
- Prioriza cuerpo macizo y arco mínimo. Por delante de la marca y del precio.
- Que sea apto para exterior. Aunque el trastero esté dentro de una nave, en pasillos sin climatizar hay cambios de temperatura. Un candado con tratamiento anticorrosión dura años más.
- Piensa en quién tiene que abrir. Si entran dos personas, o compras dos juegos de llaves del mismo bombín o te vas a un modelo de combinación.
- Ajusta el gasto a lo que guardas. Un candado decente cuesta bastante menos que una mensualidad. Si dentro va material de trabajo o cosas difíciles de reponer, no es el sitio donde ahorrar.
Las llaves: el punto débil de verdad
En la mayoría de los casos, el problema no es que fuercen el candado: es que nadie encuentra la llave. Unas pocas costumbres que ahorran disgustos:
- Guarda la copia en otro sitio. Nunca las dos llaves en el mismo llavero, y jamás una copia escondida dentro del propio trastero o del centro.
- No etiquetes la llave con el número de puerta. Si se te cae el llavero, estás regalando la dirección y el trastero.
- Apunta marca y modelo del candado. Si algún día necesitas una copia o un repuesto, lo agradecerás.
- Si pierdes la única llave, avisa al centro. No improvises con herramientas: lo normal es que te indiquen el procedimiento para cortarlo, muchas veces con un técnico delante y acreditando que el trastero es tuyo. Pregunta antes si hay coste.
Un candado forzado o una puerta mal cerrada también afectan a cómo responde el seguro, así que conviene saber qué tienes cubierto. Lo explicamos en si el seguro del trastero es obligatorio y qué cubre.
Mantenimiento: que no se agarrote
Un candado que vive meses en un pasillo húmedo se endurece. Dos minutos de mantenimiento al año bastan:
- Lubrica el bombín con un producto específico para cerraduras. Evita el aceite espeso o la grasa: atrapan polvo y acaban atascando el mecanismo.
- Abre y cierra un par de veces cada vez que vayas. Un candado que se usa se agarrota menos.
- Si notas que la llave entra con esfuerzo o cuesta girar, cámbialo. Es el aviso previo a quedarte fuera.
- Comprueba que la puerta cierra del todo antes de poner el candado. Forzar el cierre con la puerta mal encajada es lo que dobla el pasador.
Si quieres una rutina completa para cada visita, la tenemos en cómo mantener un trastero en buen estado. Y si tu preocupación es la humedad dentro —que también afecta a los metales—, mira cómo evitar la humedad y el moho en un trastero.
El candado es la última capa, no la única
Por bueno que sea tu candado, la seguridad real de un trastero depende del centro: control de accesos, cámaras, iluminación, si hay personal y en qué horario, y si cada planta tiene acceso restringido. El candado protege tu puerta; el centro protege el edificio.
Antes de contratar merece la pena ver el sitio con calma y fijarse en esos detalles. Tenemos una lista de lo que conviene mirar en seguridad en los centros de trasteros, y si estás comparando opciones cerca de ti puedes empezar por el directorio de trasteros por ciudad. Para calcular qué tamaño necesitas, usa la calculadora de tamaño de trastero.
Resumen rápido
- En self-storage, lo habitual es que el candado lo pongas tú y tengas la única llave: confírmalo antes de firmar.
- Elige candado de disco o de arco corto, con cuerpo macizo y apto para exterior.
- El arco largo de ferretería es el más fácil de cortar: evítalo.
- Guarda la copia de la llave fuera del trastero y no la etiquetes con el número de puerta.
- Lubrica el bombín una vez al año y cámbialo en cuanto cueste girar.
Preguntas frecuentes
¿Quién pone el candado en un trastero de self-storage?
Lo más habitual es que lo pongas tú y conserves la única llave, de modo que el centro no pueda abrir tu trastero. Algunos operadores entregan la puerta con cerradura incorporada o incluyen un candado en el alta. Pregúntalo antes de firmar y revisa qué dice tu contrato.
¿Qué tipo de candado es el más seguro para un trastero?
El candado de disco, porque el cuerpo es macizo y apenas deja arco expuesto, así que no hay dónde meter una cizalla o una palanca. Si la puerta no admite uno de disco, busca un candado de arco corto o cerrado, en acero y apto para exterior.
¿Qué pasa si pierdo la llave del candado del trastero?
Avisa al centro antes de hacer nada: lo normal es que te expliquen su procedimiento para cortar el candado, a menudo con un técnico presente y acreditando que el trastero es tuyo. Pregunta si tiene coste. No improvises con herramientas por tu cuenta.
¿Puedo usar un candado de combinación en el trastero?
Sí, y resulta práctico cuando varias personas tienen que entrar, porque no hay llaves que repartir. Elige un modelo de calidad, porque los más baratos se abren por tanteo y el mecanismo sufre con el polvo, y no dejes la combinación de fábrica.
¿Necesitas ayuda para decidir?
Compara trasteros cerca de ti y pregunta en cada centro qué candado recomiendan para sus puertas.